Oye mi Habana querida,
mucho te extraño al
no estar
bajo tus lindos palmares
y tu cielo tropical.
Eras tan bella...tan bella...
con tu hermoso malecón
que cuidaban las estrellas
el Morro y su tradición.
La alegría de tus hijos,
contagiaba diversión,
todo el mundo se sentía
cubano de corazón,
Las luces de la ciudad hacian
de la noche dia,
el cubano se reia feliz y
con libertad.
Cuanto deseo regresar y a
mis raices llegar,
para volver a vivir en mi
Habana y ser feliz.
Siento nostalgia de ti; añoro
mi tradición,
quiero otra vez Yo sentir
alegría en mi corazón.
Miami, Junio 10 se 1992
M a n u e l
B l a n c o